Planeta Freud

Archive for febrero 2014

por Isidoro Vegh

Que hoy nos encontremos quiere decir que tanto ustedes como yo deponemos nuestra soberbia y decimos: necesito del otro para sostener esto a la cual me dedico, porque –ahora, avanzo a puertas cerradas, espero que no haya ningún infiltrado- nosotros somos gente rara

Psimiau

Ustedes pasan por Lázaro Costa o Casa Sierra, comentan : « ¡Mirá este tipo a qué se dedica ! » ¿Y ustedes a qué se dedican ?

Advirtieron que cuando hay una reunión familiar a veces algunos nos miran con aprehensión, hacen chistes. Siempre hay una broma para el psicoanalista. ¿Por qué ? Porque intuyen que somos tipos raros : no tenemos resuelta la relación con el sexo, con la muerte, con el amor, igual que todo el mundo, patinamos igual que cualquiera y dedicamos el tiempo a eso.
 
A veces recuerdo una tía que me quiere mucho y a quien yo también le guardo tierno cariño, que me decía : « ¿Querido, cómo hacés para aguantar eso ? » Y cuando ella me lo dice, yo me pregunto : ¿Cómo hago para aguantar eso ? ¡Tantas horas ! Pero también quiero contárselos, no es un problema de masoquismo, al día siguiente me levanto y cuando llego al consultorio me encuentro muy contento, me gusta.

Soy un tipo raro, tengo que reconocerlo, ¿cómo puede ser que eso me guste ?

Entonces me acuerdo de un amigo, un gran pintor argentino que falleció, Leopoldo Torres Agüero, a veces me invitaba a su atelier.

Cuando uno ve la obra cree que el pintor –es una posición ingenua- al modo romántico, despeina el jopo y hace un cuadro. No es así, él se pasaba días enteros mezclando una gotita más de blanco con ocre, o una gotita más de rojo hasta que encontraba el tono. Yo me moriría de aburrimiento. El estaba entusiasmado.

Así que esa pregunta, en realidad, vale para cualquiera : ¿qué le pasa a este que se dedica a eso ? Estuvo hace poco un gran violinista de fama internacional Pinjas Zuckerman, es muy grato, cuando uno lo escucha tocar alguna obra de Mozart, pero tuvo que estar horas y horas cada día, cada mes, cada año, de imaginarlo ¡me muero !
 
Quiero decir que la pregunta por el deseo es oscura a cualquiera. (…)
 
¿Cuàl es el resorte de la cura ? Si estoy hablando de psicoanálisis, es la transferencia. Y la transferencia en principio es amor. No sólo amor, también odio, un verdadero amor incluye el odio, sino es nada más que enamoramiento, idealización. El odio es inherente a la estructura del amor. (…)
 
Trauma de nacimiento, estás a merced del Otro. Lo más grave es que se está a merced del diskette del Otro, porque nadie aprendió el lenguaje en la Alianza Francesa o en la Lincoln, lo aprendió en el decir del Otro. (…)

¿De qué sufre el paciente ? Se viene mañana un día de huelga, es un poco feriado. Viernes, sábado y domingo. Cualquiera de nosotros podría decir : « ¡Qué bárbaro ! Se vienen tres días sin obligaciones. » Traducido, no tengo que responder al Otro.

Para las damas presentesme voy a identificar con ustedes… como digo en broma, di tantas pruebas de que soy todo un hombre que puedo identificarme con ellas-, con ustedes digo : « Estoy muy cansada, le voy a pedir a mi marido que se vaya a pasear con los chicos, que se los lleve así estoy sóla. »

¿No me van a decir que no lo piensan a veces ? Mi marido acepta, me ama, los chicos contentos, se fueron. Empiezo durmiendo hasta la hora que quiero, simpre me levanto a las ocho, hoy me levanté ocho y media…

Voy al baño, tranquila, higienizo mis dientes y pienso : « No tengo obligación de arreglarme, peinarme, voy a seguir así ; me pongo las chinelas, despeinada, la bata, me voy a tomar unos matecitos » ; hasta ahí, me siento muy bien.

¿Y ahora qué podría hacer ? Ya sé, lleno la bañadera, o el jacuzzi si hay, o si no, baño de inmersión, algunas lociones. Arreglamos con mi marido que venga mañana, se fue a pescar con los chicos a Chascomús.

Empiezo a sentir un malestar, no me gusta… ¿Qué hago ? Empiezo a pensar ¿estarán bien los chicos ? ¿Ya habrán desayunado ? Bueno, que se arreglen, yo no tengo nada que hacer, hoy es mi día.

Es mi día, entonces qué hago, pongo unos boleros que hace mucho quería escuchar, me recuerdan a mi primer novio, aprovecho que no está mi marido, canto, termina el CD, y me va aumentando el malestar. ¿Los chicos y mi marido, habrán comido ?

Son casi las doce, mejor no me preocupo, que se arreglen, ¡que se arreglen !  No la sigo más¿Qué le está pasando a ésta mujer que represento ? Se empezó a angustiar¿Por qué ? ¿Cuál es la dificultad que tenemos los neuróticos ?

Que no nos resulta fácil encontrarnos con nuestro deseo. Cuando ella deja de ser algo para el Otro, su marido, sus hijos, se insinúa sujeto del deseo, le retorna una pregunta : ¿qué quieres ? Lacan dice que el sujeto es una falta en ser : deja de ser el objeto o el falo del Otro. Pero esta falta en ser, lo escribió muy bien Milan Kundera, es La insoportable levedad del ser.

(…)

¿Cuál es la función del análisis ? Una función del análisis es permitir que el sujeto vuelva a enderezar, a reubicar su posición en el fantasma. En lugar de ofrecerse como objeto para el goce del Otro que vuelva a ubicarse como sujeto del deseo. Implica, si avanza, un goce, pero es otro. Cuando el neurótico renuncia a su deseo, sufre depresiones sintomáticas. (…)

Las depresiones, que son duelos patológicos, surgen cuando el sujeto renuncia a su deseo. Nos pasa cuando una mañana no nos queremos levantar, estamos pesados, no tenemos ni ganas de bañarnos. Es que andamos desencontrados con nuestro deseo. Cuando el sujeto está bien perfilado en relación al deseo, siente cuando baila que vuela, el cuerpo no pesa ; otros días un paso es como llevar un camión en la espalda. Es porque hiciste el camino inverso, renunciaste a tu deseo.

(…)

El neurótico, cuando el Otro formula su demanda, ya no sabe si es su deseo o la demanda del Otro, es el tropiezo de Hamlet. (…) Esto se ve en los adolescentes.

Discurso típico : no estudia inglés. Uno le pregunta : « Decime, a vos ¿te gusta el rock ? » Sí » « ¿Cuál » « El inglés » « ¿Para entender las canciones no tendrías que saber inglés ? » « Claro ! Si a mi me encanta » « ¿Entonces, por qué no lo estudiás? » « Porque mi mamá insiste que lo estudie. » (…) El problema del neurótico es que cuando le viene como demanda, le cuesta advertir que ahí también puede estar su deseo. (…)

Algo típico, viene un paciente obsesivo, y les dice : « Vengo porque ya es hora de que consiga una chica, me gustaría, me encantaría. » A las tres entrevistas, cuenta : « El otro día estaba en un café y había una chica hermosísima.» Ustedes le preguntan : « ¿Y qué hizo ? » « ¿Cómo que hice ? ¡Igual que mi mamá, quiere que me case ! »  

Uno piensa, pero yo no quiero nada, él fue quien dijo que quería tener una chica. No lo hace de malvado, está tomado por su discurso.

El arte de la transferencia es cómo no caer en la trampa de su demanda.

Isidoro Vegh
«El objeto y sus destinos» 
Fragmento Charla realizada en:
Hospital Gral de Agudos Dr. José Ma. Ramos Mejía
Servicio de Psicopatología / Año 2000


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